En la era de los 80 la educación
del país era muy centralizada y era
controlada totalmente por el ministerio de educación nacional. Todas las decisiones
que se tomaban en términos de educación partían de allí. Además de planear y
distribuir los currículos y los planes de estudio, el ministerio de educación dotaba
y administraba directamente un número importante de instituciones educativas alrededor del país, y
de igual forma dirigía las capacitaciones destinadas a los docentes.
Aparte de
esto, las secretarías de educación no contaban
con un papel tan importante como lo es actualmente, y su función de intermediario entre el pueblo y el
ministerio de educación no se cumplía como se debía, por ende las necesidades,
las cuales eran diferentes para cada escuela, no se cumplían y las decisiones
no podían ser tomadas acorde con las necesidades que el pueblo urgía.
También se constituyó el gobierno escolar en el que está
representado cada uno de los integrantes de la comunidad escolar, y lo cual
permite la participación democrática de cada uno de ellos.
“Instituida por la Ley
General de Educación, la autonomía escolar brindó a cada establecimiento
educativo la facultad para definir su identidad y plasmarla en su Proyecto
Educativo Institucional. Igualmente, les permitió organizar su plan de estudios
alrededor de las áreas fundamentales determinadas para cada nivel, de las
asignaturas optativas en función del énfasis de su PEI, de los lineamientos
curriculares y de los estándares básicos de competencias, además de las características
y necesidades derivadas de la diversidad y la vulnerabilidad de las poblaciones
según las especificidades propias de cada región.”[1]
Cuando se le da un buen
uso, y se utiliza de manera responsable la autonomía con la que cuenta cada una
de las instituciones educativas, se puede brindar una educación de calidad con
procesos formativos dirigidos especialmente al tipo de comunidad a la cual se está
interviniendo, una educación pertinente que permite el alcance oportuno de los
objetivos.
Con la llegada de la autonomía
a los establecimientos educativos también llega la necesidad de plantear nuevas
metodologías de enseñanza que nos ayuden al alcance de las metas establecidas,
es Por ello que la planeación, el seguimiento y la evaluación se convierten en
herramientas básicas para garantizar que lo que haga cada integrante de la institución
tenga sentido y pertenencia dentro de un proyecto común.
Buscando entonces la
mejora en el proceso de descentralización y en concordancia con la democracia la Ley General de Educación y sus reglamentaciones
crearon el gobierno escolar en cada institución educativa, y así asegurar que
cada uno de los integrantes de la institución participara en la toma de decisiones
que allí se realice.
A continuación, Una imagen que demuestra y explica claramente como esta conformado el gobierno escolar y cual es la función de sus diferentes componentes.
![]() |
| http://cmapspublic.ihmc.us/rid=1296932243122_136619122_58746/El%20Gobierno%20Escolar.cmap |
[1] Ministerio de educacion nacional. La
autonomia escolar. Guia para el mejoramiento institucional. pág. 15.:
Cargraphics S.A., 2008. ISBN: 978-958-691-306-5.



No hay comentarios:
Publicar un comentario