Nosotros como docentes
debemos de darle la importancia y el valor que merece la educación informal,
que de una gran forma complementa todo aquel aprendizaje que es adquirido por
el estudiante con ayuda del docente.
Igualmente, se le debe acreditar a la educación informal la capacidad de
formar personas autóctonas y autosuficientes, y la representación del el hombre
como ser independiente y razonable. Se
debe tener en cuenta que la educación informal no funciona por si sola, y que
necesita de otros factores que influyen de manera positiva en todo el proceso
de aprendizaje, factores como la
planeación adecuada de los programas, la integración de contenidos, la
individualización del aprendizaje, el uso efectivo de las nuevas tecnología de
la educación, la construcción de una comunidad de aula que mejore la relación
docente – estudiante, entre otros harán del estudiante una persona con la
capacidad de enriquecer su conocimiento partiendo de cualquier elemento que lo rodee o
cualquier acción que realice.
Hay que tener presente la
era en la que vivimos, y que la educación ha cambiado a medida que cambia la
sociedad. Por eso los docentes debemos de actuar y crear nuevas estrategias de educación,
ya que el sistema nos exige nuevos retos, y con nuevos retos vienen nuevas metodologías
para hacer las cosas.
Teniendo en cuenta el documento sobre el cual estamos opinando y el cual es proveniente de http://www.mineducacion.gov.co/cvn/1665/w3-article-340967.html
, se han establecido siete prioridades para una formación inicial a maestros
efectiva y que permita incorporar cada instante más y mejores contenidos
retroalimentados:
1.
Planificación
del programa: en este aspecto es importante tener en cuenta factores tales como
la relevancia, la priorización de contenidos, la articulación alrededor de
ideas principales, la personalización y la construcción conjunta de objetivos
rector-docente-estudiante.
2.
-Evaluación y
seguimiento a los estudiantes: hay que plantear sistemas de evaluación
personalizados a los docentes, viables, que tengan en cuenta los aspectos
humanos e intelectuales y que no se basen exclusivamente en pruebas.
3.
-La
organización del aula de clase y de la comunidad: debe tenerse en cuenta la
complejidad de las relaciones académicas que se deben establecer al interior de
los salones y que contribuyan a la creación de una comunidad que vaya más allá
del docente y alumno.
4.
-Educación
inclusiva: aspecto vital de la educación moderna, que cierre las brechas de
inequidad y que de más y mejores oportunidades a todos.
5.
-Contenido y
pedagogía: dentro de esta prioridad es importante tener en cuenta la
apropiación del área del conocimiento, la preparación para posterior
aprendizaje y objetivos más amplios a través del conocimiento de nuevas áreas.
6.
-Identidad
profesional: el docente entendido como un aprendiz activo, un experto, un
agente en la toma de decisiones, un dinamizador entre la vida laboral y la
personal, un experimentador de nuevos énfasis educativos y cómo enseñarlos.
7.
-Visión para
la enseñanza de objetivos: este aspecto abarca la comprensión del mundo real,
la preparación del lugar de trabajo, el desarrollo social, el desarrollo
personal y sobre todo, el amor por el aprendizaje y la enseñanza.
Estas siete claves son
fundamentales en la generación de nuevas dinámicas académicas que construyen
día a día una educación de calidad y aportan elementos fundamentales que
mejoran la labor docente y sus relaciones con otros docentes, con formadores de
docentes y con estudiantes.
Para dar completa aplicabilidad a
estos siete conceptos de formación docente, la PhD Konsik plantea cuatro
esferas del conocimiento que son la base para la planeación de una enseñanza
que va más allá del aula de clase:
-Conocimiento sobre investigación: la investigación fortalece y enriquece las prácticas de aprendizaje de
docentes, la lectura dedicada de un libro, de artículos académicos y
pedagógicos y realizar investigaciones a profundidad, no solo son fuente de
aprendizaje personal sino que también hacen del docente intelectualmente
curioso.
-Conocimiento de pedagogías y metodologías para la enseñanza en Educación
Superior: debe existir una
articulación entre la teoría y la práctica. Un docente no puede simplemente
replicar su práctica como docente de básica y media en un contexto
universitario, ya que no hay una aplicación directa de las habilidades y
estrategias que aplican para la enseñanza a niños a aquellas de que aplican a
la enseñanza para adultos.
-Conocimiento de los procesos de lectoescritura y su enseñanza: las áreas de contenido deben considerarse de
forma independiente, dado que cada disciplina implica requisitos diferentes para
los formadores de docentes
-Conocimiento de las iniciativas del gobierno y de las instituciones
educativas: el docente debe
conocer ampliamente su entorno, su presente, su actualidad, solo así logra
incorporarse a un mundo exigente de agentes globalizados que manejen varios
temas.
Así mismo, y como elemento anexo a
estas cuatro esferas, la docente Konsik plantea un quinto elemento para la
aplicación de estas estrategias para educar a profesores, esta está relacionada
con el conocimiento de los problemas sociales, pues cada realidad y cada
escenario requiere un manejo específico de las situaciones étnicas, culturales,
educativas y políticas.

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